Carta abierta dirigida al Vicepresidente
de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, ante el "recortazo" sin
precedentes de los últimos días.
Señor Vicepresidente
de la Junta de Andalucía:
El motivo de esta
carta no es otro que mostrar mi más enérgico rechazo a las medidas que ha
aprobado el gobierno del que usted y otras dos personas de su formación
política forman parte, junto con otros miembros del PSOE.
Nunca imaginé que
tuviera que decirle algo así, pero considero que las medidas que su gobierno
aprobó el 15 de mayo, son totalmente injustas con el colectivo del que formo
parte, además de inútiles.
He de decirle que
jamás he especulado con el dinero, no tengo acciones de ningún tipo, pago una hipoteca
del copón bendito (entre otras cosas porque sin comunicármelo, me pusieron un
“suelo” del tres por ciento —un inciso: a ver si su gobierno hace algo con
eso—), el gobierno de Rodríguez Zapatero me bajó el sueldo en 2010, el gobierno
de Rajoy me subió el IRPF hace unos meses, y ahora, vienen ustedes, PSOE e IU y
me meten otro sablazo, y además, disfrazándolo con una serie de piruetas
verbales y eufemismos que insultan las más elementales normas de la
inteligencia humana.
Ha dicho usted que no
ha quedado más remedio que bajar el sueldo de casi trescientas mil personas,
que esto era algo que había que hacer “sí o sí”. Perdone que le diga, pero no
comparto, en absoluto, ese punto de vista. En esta vida, no hay ni una sola
cosa que haya que hacer “sí o sí”. Para cualquier problema siempre hay una
salida alternativa. También la tenía —la sigue teniendo— la crisis. Eso se ha
dicho siempre desde Izquierda Unida. También usted lo ha dicho más de una vez.
Doy fe de ello. “La crisis que la paguen los que la han provocado”, era una de
sus frases favoritas hasta hace bien poco. Pero al final se ha dejado llevar al
huerto del neoliberalismo, y ha olvidado todas esas fantásticas consignas, esas
maravillosas y grandilocuentes palabras que tanto gustan en Izquierda Unida,
palabras como revolución, como lucha de clases, como reparto de la riqueza,
como justicia social, etc., y ha optado por el camino más fácil: el de los
recortes a los funcionarios —un colectivo donde existe un altísimo porcentaje
de mileuristas—, en vez de por el de la insumisión, el de la lucha y el de
atacar directamente a los ricos y a los que han provocado la estafa.
Tengo que confesarle
que yo he sido afiliado de IU. Se lo aclaro para que no se piense que soy un
submarino de Intereconomía. Como digo, yo he militado en IU: he asistido a
reuniones, a mítines, incluso he formado parte de listas electorales. Hasta que
me di cuenta de que aquel barco se escoraba peligrosamente a la derecha, en un
acercamiento suicida al PSOE. Finalmente, mi intuición no me ha traicionado.
Sabía que del trato con los socialistas no podía salir nada bueno, por mucho
que se empeñe usted y los suyos en decir que ahora sí son de izquierdas. Pues
siento contrariarlo, amigo Diego, pero sus socios de gobierno en la Junta de
Andalucía no son de izquierdas. A los hechos —los de ahora, los de antes— me
remito.
Decía José Luis
Centella que en cien días veríamos los resultados del pacto. Pero no nos han
hecho falta ni dos semanas para verlos: Más de la misma basura neoliberal, más
de las mismas políticas injustas, cobardes y sumisas. Sólo que ahora también
Izquierda Unida las apoya. Vivir para ver.
Dice usted que este
recortazo será reversible. Otra gran mentira. No hay que ser muy listo para
darse cuenta de que esto, lejos de ser la solución, sólo viene a agravar el
problema un poco —o un mucho, según se mire— más. Entérese usted y de camino
dígaselo al caballero que lo ha comprado por tres consejerías —iba a decir de
mierda, pero prefiero decir vacías de contenido, de presupuesto y de competencias—:
Así, señor Vicepresidente, no se sale de la crisis. Para salir de la crisis
hacen falta políticas de izquierda, y recortar el sueldo a los empleados
públicos, dejar en paro a un buen número de interinos en educación (¿o qué van
a hacer con los cinco mil que sobrarán cuando suban las dos horas?) amén de
otras lindezas por el estilo, no son políticas de izquierda.
Quiero que sepa que
usted y su formación política le han fallado a muchas mujeres, a muchos hombres
de Andalucía que el día 25 de marzo habían puesto su confianza en ustedes.
Funcionarios de la Junta de Andalucía que ven, cómo una vez más, tienen
—tenemos— que comernos el marrón que otros han provocado, tenemos que
apretarnos el cinturón, mientras vemos que los que han montado el pollo de la
crisis se van de rositas, con sus magníficas indemnizaciones, y siguen viviendo
de puta madre, con sus coches de lujo, sus casas caras de donde nadie los va a
desahuciar, su coca colombiana, etc., etc. Por si usted o su socio de gobierno
no han reparado en ello, yo le voy a hacer una propuesta. Bájense ustedes sus
sueldos. Pero no un cinco por ciento, que me parece pura demagogia. Pónganse
sueldos de 1800 euros, que son muy dignos y dan para vivir sin morirse de
hambre. Se lo digo yo, que ni siquiera gano eso y según usted soy un
privilegiado.
En un alarde de
paranoia sin precedentes, IU de Andalucía me ha enviado un correo electrónico
donde se me informa que esa formación política no puede ´´aceptar la política
de recortes impuesta por la derecha europea y el gobierno del PP´´ y llama a la
gente a movilizarse contra ´´este ataque al Estado de Bienestar´´, y al
profesorado andaluz, al mismo al que le acaba de bajar el sueldo por arte de
birlibirloque, lo convoca a secundar la huelga del día 22. Y se quedan tan
panchos.
Señor Valderas, usted
ha entrado por derecho propio en el selecto club de los políticos que estafan a
la ciudadanía, con mentiras infumables. Allí podrá tomar una copa con otros
insignes de la talla de Aznar, de Zapatero, de Chaves, Rodríguez Ibarra, etc.
Como bien decía Sánchez Gordillo ante el pacto con el PSOE, quien pacta con el
diablo, acaba en el infierno. Usted ya tiene un pie allí.
Salud y buen tiempo de
lucha.
